Spread the loveLos trenes agonizan en un espiral de deterioro sin salida. Las frecuencias están en su peor momento y viajar se transformó en una pesadilla para millones de pasajeros, que padecen por las fallas técnicas, demoras y cancelaciones. “Se viaja como vaca, es agotador”, repiten los usuarios. Navegación de entradas Algo se viene, aunque nadie sepa qué exactamente Más provocaciones, Milei insiste con el traslado de la embajada argentina a Jerusalén