En pocos días se cumplirán 50 años del golpe de Estado que instauró la dictadura cívico-militar más cruenta de la historia argentina. La llamada “bicicleta financiera” no fue un daño colateral: fue el objetivo central del modelo, por lo que precisaba de una fuerte represión sobre quienes lo resistirían. Y eso fue lo que hicieron. Secuestraron personas, las hacinaron en centros clandestinos, las torturaron. Robaron bebes nacidos en cautiverio. Arrojaron prisioneros vivos al Río de la Plata. La enumeración no alcanza a describir la magnitud del horror. Navegación de entradas Conferencia de Nahuel Gallo: guión armado, circo libertario y un relato incompleto Cómo se gestó la partida de Cúneo Libarona y la llegada de Juan Mahíques