En todos los encuentros se admitieron a la vez la crisis y los beneficios del Gobierno a empresarios. En dos cenas exclusivas se pidió por la Reforma Laboral y surgieron dudas por la interna oficial. El cónclave con el Menem español, los Lacalle, Bulgheroni y Blaquier; el “sunset” de autos chinos de Dietrich y el solitario final del PRO en la arena que supo tenerlos como predilectos.
