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José Eseverri: “Los municipios del interior no agregaron una cama de terapia”

El ex intendente de Olavarría José Eseverri realizó un agudo análisis de la realidad nacional y bonaerense. Identificó desafíos para la dirigencia política.

Durante más de dos décadas, Olavarría fue sinónimo de los Eseverri en materia política. Tras 16 años de mandato consecutivos de su padre Helios- que tuvo un antecedente en la intendencia con el advenimiento de la democracia-, José Eseverri continuó el legado y fue alcalde durante otros dos periodos de gobierno.

Desde los puntos fuertes de su gestión, que dejó su impronta en la historia reciente de la localidad, se convirtió en un dirigente de peso a nivel provincial. Pero asumió muchos riesgos en sus acuerdos electorales que le costaron caro. En 2015 perdió las elecciones a manos de Ezequiel Galli y tras su último intento por volver al poder, como candidato de Roberto Lavagna en 2019, se alejó de la política para dedicarse de lleno a su actividad profesional y de empresario.

Con una mirada puesta en los desafíos estratégicos del país analizó, con agudeza, la realidad nacional y bonaerense, en una charla imperdible con Infocielo que se dividirá en dos partes.

-¿Desde qué lugar te relacionas hoy con la política? ¿Cambia mucho la percepción a medida que se produce el alejamiento de la gestión?

Yo tengo un pase a la actividad privada que me dio una perspectiva mucho más amplia que la que había tenido mientras fui senador e intendente. Estuve 14 años muy metido en la función pública. Las percepciones pasaron a ser una experiencia vivida en primera persona que me permite adquirir un nuevo conocimiento de la realidad. Ver el esfuerzo de los empresarios de la Argentina y el conocimiento de la vida del trabajador de una manera mucho más directa y realista. Y también una mirada de la ciudad, la provincia y el país en términos de un ciudadano mucho más común en esa vida diaria. Tener los problemas que tenemos todos los años con los chicos, en este año particular de la pandemia, los que tenés como empresario o con el desarrollo de tu vida en una comunidad, desde las limitaciones que han puesto los gobiernos.

En ese marco y teniendo en cuenta que la agenda inicial del gobierno ¿en qué situación se encuentra hoy la Argentina?

Estamos en vísperas de ofrecer un balance modesto de lo que han sido casi 40 años de democracia. Me parece poner este análisis en aquellas palabras de Alfonsín que eran ‘con la democracia se come, se cura y educa’ como un parámetro base para saber lo que ha hecho la política con la Argentina. Ha habido consensos importantes, aunque no son más que tres o cuatro. 1) sostener la democracia a raja tabla (en las crisis que tuvimos con Alfonsín y De la Rúa) la democracia se mantuvo) 2) definir la cuestión de los límites. La Argentina tenía cuestiones limítrofes complicadas y nos queda solo resolver Malvinas. Tenemos resueltos los conflictos con Chile y no fue un tema menor. Y 3) esos consensos nos permiten tener una alternancia en el poder garantizada. Parecía imposible que al país lo gobernara un partido no peronista y gobernó Alfonsín, De la Rúa con sus limitaciones y Macri.

Ahora esta democracia llega al 19 de marzo del año pasado con 40% de pobreza, 10% de indigencia y un 10 o 12% de desocupación estructural. Una baja calidad educativa, que hace que vayamos retrocediendo año a año en los conocimientos que tienen que tener nuestros chicos en un mundo con otros desafíos. Hemos dejado de crecer en los últimos doce años y hay mucho menos para distribuir en función del crecimiento poblacional. Me parece que ahí está el problema de la Argentina.

Lo que vino después es otra historia. Desde el 20 de marzo estamos viviendo los efectos de la pandemia que aceleró procesos pero me parece que la foto de la Argentina del 19 de marzo es la que tenemos que tomar con muchísima responsabilidad y pensar si ese es el país que queremos. Si no lo es, es el que construimos en 40 años.

José Eseverri, exintendente de Olavarría

José Eseverri, exintendente de Olavarría

Después hay cuestiones que no han sido alternadas como la visión y estructura corporativa y prebendaría de nuestra economía: concentración de riqueza, una pérdida de la política respecto de organizaciones como la de los grandes empresarios, los gerentes de las organizaciones sociales que condicionan el accionar de las políticas sociales del Estado, los condicionamientos que las fuerzas policiales ejercen sobre los gobernadores. Y todo esto fue pérdida de poder de la política porque no encontró ni los canales para que haya más riqueza y menos planes sociales (le pasó a Cristina y a Macri que engordó los planes sociales de manera descomunal). La policía en la provincia de Buenos Aires no ha tenido una solución estructural en 40 años sino pactos de gobernabilidad. Y lo mismo ha pasado con los sindicalistas. Hay una actitud casi extorsiva del sindicalismo que tiene como condicionante al rol de las obras sociales. Y esto Cristina lo ha detectado y para mí es uno de los planteos más interesantes y desafiantes que tiene este gobierno.

Y lo otro que veo y me parece la causa de los problemas de la Argentina es que todas las crisis económicas se basan en el déficit fiscal. La de Alfonsín, la de final de convertibilidad, la de los tres últimos años de Cristina, la de un Macri te endeudaba y generaba inflación, una cosa única en el mundo y te lleva a un estado con un déficit fiscal estable de 6 o 7%.

¿Qué evaluación hacés de la gestión de la pandemia que hizo el gobierno? ¿Y qué perspectiva ves para dos temas centrales de la agenda actual: la vacunación y la recuperación de la economía?

Hablo como un tipo del interior. Hubo una mirada muy porteña y del conurbano en el inicio de la administración de la pandemia. Acá en el interior estuvimos tres meses cerrados con cero casos. No tenía ningún sentido económico ni sanitario habernos hecho el daño económico que nos hicieron los gobiernos. Ningún intendente de ningún partido político defendió a sus ciudades. Nunca pusieron la cara para reactivar la economía de nuestras ciudades a pesar de estar con cero casos. Y después se hizo lo que el manual mundial empezaba a indicar con mayor o menor éxito. Hubo una enorme inversión para revertir el déficit sanitario que había en el Gran Buenos Aires que venía de cinco años en la que no solo no se creció sino que bajó la cantidad de camas de terapia intensiva. El gobierno nacional a través del ministerio de Katopodis y de Salud generó una cantidad enorme de camas disponibles impensada de hacer en la Argentina. Es uno de los grandes éxitos de este gobierno. Eso, la IFE y la ATP son claves porque cuidó la economía. La Argentina no hubiera tenido 2001 si había IFE y ATP. Son herramientas que al menos permitieron sostener los niveles de consumo en la economía y con esos niveles de emisión incluso tuviste menos inflación. Veníamos del 56% de Macri y bajamos al 36% este año a pesar de la enormidad de plata que se imprimió. Y no era que se jugaba al estanciero sino que los niveles de consumo eran equivalentes a la emisión monetaria.

Los municipios del interior no agregaron una cama de terapia a sus hospitales. Lo que no fue gestión nacional hacia el conurbano, no lo vi en el interior de la provincia. No hubo un municipio que se interesara por la salud en términos reales. Porque el problema que vas a tener en la segunda ola es el mismo y va a tener consecuencias económicas. Van a tener que volver a cerrar los pueblos si el cronograma de vacunación no logra llevar la inmunidad y es imposible en tres meses. Se va a estar en marzo o abril ante la decisión de un cierre de las economías porque no hubo inversión en salud pública de parte de los municipios y esto es un llamado de atención a todos los intendentes sin intención de partidos políticos. No tengo la información que haya habido una cama más en un municipio del interior.

¿Esto lo vinculás únicamente con la inacción de los municipios o tiene que ver con el rol de la Provincia?

La salud pública en buena medida en el interior está en manos de los intendentes porque tienen un coeficiente distinto de coparticipación por la salud pública. La acción de la Provincia ha estado volcada claramente a donde tiene responsabilidades sanitarias que son en los hospitales provinciales. Los que tenían que tomar decisiones eran los intendentes del interior. Cuando hay mayor circulación hay accidentes de tránsito y casos COVID y estás al borde inmediato de la saturación de los sistemas sanitarios. Por eso el gobernador y Gollan dicen que está garantizada la atención médica pero es gracias al sistema de red hospitalaria con lo cual van a tener que generar sistema de traslado de pacientes.

¿Qué rol va a tener la obra pública en la recuperación económica?

Hubo dos o tres cosas importantes con la obra pública. Una es que se transparentó la mentira de la obra pública en la época de Macri. En materia de rutas, anuncios, las PPP. Vimos tres veces la inauguración de la Ruta 3 y fue una enorme mentira del gobierno de Macri. Nadie sabía cuanto iba a terminar costando el kilómetro cuadrado de ruta. Iba a ser un enorme negocio financiero para las empresas y los bancos y pérdida para el estado nacional. Lo mismo pasó en la provincia. Axel está empezando a retomar las obras que Vidal dejó en el 2017 porque entre 2028 y 2019 no hubo obra pública. Lo tenemos en el mamotreto este, el elefante blanco del Palacio Judicial en Olavarría o con la Ruta 51 que ahora Axel termina de licitar. Y en materia de obra pública se pudo, con las restricciones que imponían los protocolos, retomar buena parte de los trabajos y generar el sentido federal de la obra, algo que se había perdido y es producto del diálogo directo del ministerio de Obra Pública con los intendentes. La actividad genera un clima de negocios en ciudades como las nuestras con movimiento de las fábricas, los camiones, más trabajo.

Ese mayor diálogo ¿tiene que ver con la experiencia que tuvo Gabriel Katopodis como intendente?

El gobierno nacional tiene un presidente que se puso al hombro una pandemia. Hay que entender que llegó para hacer otras cosas en la Argentina y se encontró con esto y tuvo que empezar a encontrar soluciones para cuidar a la gente, mantener la actividad económica. Lo de Alberto debe ser tremendamente desgastante. El gobierno tiene muy buenos ministros como Guzmán, como Gabriel Katopodis que es un tipo que por su experiencia de intendente está todos los días buscando eficiencia en su gestión. Y un ministro que para mí es de lo mejor, en un área poco visible, como es el Chivo Rossi. Es uno de los dirigentes más interesantes que tiene este gobierno por su mirada y ser consecuente con su mirada y con capacidad de diálogo. Tiene a todos los ministros de Defensa de la democracia trabajando con él y eso genera una visión estratégica de la defensa multipartidaria. Son esquemas a los que hay que ir. Se abandonó el esquema del pacto económico y social y es importante retomarlo.

¿Cómo fue para vos el comportamiento de la oposición en la pandemia? ¿Hubo responsabilidad?

Tuvieron etapas. El Cambiemos que gobierna tuvo una etapa de diálogo que le hizo muy bien al país con en ese diálogo entre Alberto, Axel y Rodríguez Larreta. Daba tranquilidad a la población que la política estuviera junta, resolviendo un tema tan grave y luego aparecieron los vivos que no tienen vergüenza de hablar. Que Rubinstein, un tipo al que se le vencieron las vacunas nos dé clases de cómo vacunar en la Argentina parece un chiste. Y qué esté todos los días en los canales de televisión habla muy mal de los medios de comunicación. Son tipos jodidos que han intentado desprestigiar el rol de la vacuna. Esta necesidad de confrontar para tener un espacio en la política nos destruye como sociedad. La grieta nos destruyó en términos económicos. Hay que parar la pelota alguna vez y preguntarnos a quien nos sirve. La única esperanza de los argentinos no puede ser que tengamos una cosecha de soja. El peronismo por suerte tiene la mirada que a mí me queda más cómoda porque no se olvidan de los que menos tienen, se quieren construir oportunidades. Pero el peronismo tiene el enorme desafío de generar dirigentes con una mirada para el siglo XXI. Y si los partidos políticos no generan cuadros que sepan administrar el estado nos van a manejar imbéciles, tipos que no entienden nada de cómo administrar y que nos llevan a que pasen cosas ridículas.

Por primera vez en doce años un gobernador está cuidando las cuentas fiscales. Si algo está haciendo Axel es cuidar las cuentas fiscales y es un enorme salto cualitativo. Es un piso mínimo de calidad en la gestión muy importante. Ahora después es un gobernador que tiene que fijarse tres o cuatro objetivos, no 200. ¿Qué policía quiero al final de mi mandato? Por ejemplo. El gobernador va a poder mostrar resultados si se fija objetivos. Está rodeado de gente inteligente y él lo es.

José Eseverri:

José Eseverri: “Por primera vez en 12 años un gobernador está cuidando las cuentas fiscales”

¿Extrañas la gestión?

No. He decidido no perder el hábito de la lectura que es algo que no abunda mucho en la política. Trato de hacerlo. Es un lindo momento para leer y transmitirle a los que están cerca de la militancia otras ideas. Hoy en el mundo las ciudades empiezan a discutir el nuevo urbanismo. Es un enorme desafío porque se está pensando en las ciudades de los quince minutos, en las súper manzanas, en otros diseños del transporte. Uno de los mayores problemas de la vinculación del conurbano con la ciudad de Buenos Aires ha sido el transporte. Eso se solucionó con el intento de llevar a todo el mundo con el transporte público con enormes recursos públicos puestos en subsidios para que el transporte sea accesible a los trabajadores. Ese transporte público no existe más por razones de salud, distancia, teletrabajo. El nuevo urbanismo territorial empieza a ver estas cosas. Cuando nosotros en chiquito empezamos con los Servicios Territoriales, con la idea de establecer pequeñas delegaciones municipales en cada barrio, lo que el garantizábamos a la gente era poder ir caminado a cada delegación de la municipalidad. A llevar a sus pibes al Jardín maternal, a atenderse en la salud y en otra etapa que anunciamos a hacer trámites administrativos. Porque el mundo va a necesitar menos transporte. Necesariamente hay que anular distancias. Y lo haces descentralizando el Estado. El absurdo de hacer venir a todo el mundo a hacer trámites a la municipalidad es una estupidez. Ahora todo eso tiene que tener una mirada estratégica y un fortalecimiento.

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infocielo
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