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Horacio Verbitsky pidió perdón por ser un “vacunado VIP” y negó la teoría de una conspiración para voltear a Ginés González García

Tras generar con su confesión la crisis que sacude al Gobierno, admitió que fue “un error grave” haber recibido la inmunización como privilegiado en el ministerio de Salud.

En medio del revuelo por la “vacunación VIP” contra el coronavirus, el periodista Horacio Verbitsky rompió el silencio y pidió disculpas. Consideró que haber recibido la inmunización en el ministerio de Salud fue “un error grave” y que está “arrepentido” de eso. El presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) provocó un enorme escándalo después de revelar que accedió a la vacuna por gestiones que él mismo inició con Ginés González García, que tuvo que renunciar, y fue reemplazado por Carla Vizzotti.

Verbitsky dijo que acepta todas las críticas que recibió. Expresó que accedió a que le apliquen la vacuna y que luego lo contó sin que nadie se lo preguntara porque no consideró “que fuera algo incorrecto, el ejercicio de un privilegio”. Sostuvo que “habrá quienes duden” sobre él porque, en su parecer, “a lo largo de tantos años se fue estructurando un estereotipo” sobre que “excluye actos ingenuos o simplemente estúpidos”.

Afirmó que se presume que siempre actúa “en forma racional y se buscan motivaciones ocultas, que en este caso han llegado a extremos delirantes, como que fue un regalo de cumpleaños a la vicepresidenta Cristina Kirchner, para que el gobierno se desembarazara de Ginés”.

Planteó que entiende “el pedido de renuncia que le formuló el presidente Alberto Fernández” a González García, que “deplora” su salida del Gobierno y recomendó leer la carta de despedida del exfuncionario. Afirmó que en el documento el exministro de Salud “además de trazar un balance de su gestión, luego del desastre de los cuatro años del neoliberalismo, dice que las personas vacunadas en el Ministerio ‘pertenecen a los grupos incluidos dentro de la población objetivo de la campaña vigente’”.

Verbitsky planteó que según él eso es lo que le dijo el exfuncionario por contagios de COVID-19 que se produjeron en parientes del periodista: “Es lo mismo que me dijo cuando, alarmado ante el noveno contagio en mi familia, que abarcó desde septuagenarios hasta bebés de un año, y con una víctima fatal luego de semanas de sufrimiento, lo consulté sobre si me correspondía. Me dijo que sí y que debía hacerlo en el Hospital Posadas, uno de los tres nacionales, que depende del Ministerio. Días después obtuve el turno”. Dijo que “horas antes, desde la secretaría privada” de González García le comunicaron que “un equipo ambulante del hospital lo haría en el propio Ministerio” y que no debió “haberlo consentido”.

El periodista, vinculado con el kirchnerismo, criticó en su sitio El Cohete a la Luna la gestión del gobierno porteño con respecto a la campaña de vacunación contra el COVID-19. Manifestó que su ex “que tiene más de 70 años y es médica, nunca consiguió registrarse ni en los teléfonos ni en la web”. Afirmó que nada de eso lo justifica sino que por el contrario debilita su reclamo de “un trato igualitario y de cuidado especial a los más vulnerables”. Expresó: “Lo más decente que se me ocurre es reconocerlo y pedir perdón. El único consuelo es constatar cuánta gente digna y pura nos rodea y no nos habíamos dado cuenta”.

VACUNADOS
Mi vacunación en el Ministerio de Salud fue un error grave, del que me arrepiento, y por el que pido disculpas.
POR HORACIO VERBITSKY FEB 21, 2021
Debo explicaciones a todos los lectores del Cohete y a quienes siguen mi trabajo y mi militancia desde hace mucho tiempo. Mi vacunación en el Ministerio de Salud fue un error grave, del que me arrepiento, y por el que pido disculpas. Asumo sin excusas la parte que me toca y acepto todas las críticas recibidas, así como agradezco las tan numerosas comunicaciones de solidaridad y afecto. Si lo hice y, sobre todo, si luego lo conté sin que nadie me lo preguntara, es porque no advertí que fuera algo incorrecto, el ejercicio de un privilegio.
Habrá quienes duden, porque a lo largo de tantos años se fue estructurando un estereotipo sobre mí que excluye actos ingenuos o simplemente estúpidos. Se presume que siempre actúo en forma racional y se buscan motivaciones ocultas, que en este caso han llegado a extremos delirantes, como que fue un regalo de cumpleaños a Cristina, para que el gobierno se desembarazara de Ginés.
Entiendo el pedido de renuncia que le formuló Alberto, deploro su salida del gobierno y recomiendo leer su carta de despedida. Allí, además de trazar un balance de su gestión, luego del desastre de los cuatro años del neoliberalismo, el ex ministro dice que las personas vacunadas en el Ministerio “pertenecen a los grupos incluidos dentro de la población objetivo de la campaña vigente”. Es lo mismo que me dijo cuando, alarmado ante el noveno contagio en mi familia, que abarcó desde septuagenarios hasta bebés de un año, y con una víctima fatal luego de semanas de sufrimiento, lo consulté sobre si me correspondía. Me dijo que sí y que debía hacerlo en el Hospital Posadas, uno de los tres nacionales, que depende del Ministerio. Días después obtuve el turno.
Pero horas antes, desde la secretaría privada del ministro me indicaron que un equipo ambulante del hospital lo haría en el propio Ministerio. No debí haberlo consentido.
Amigos bien intencionados me sugieren respuestas polémicas sobre los privilegiados que denuncian privilegios, la pésima gestión de la Ciudad Autónoma7 frente a la pandemia y la vacunación, donde no hay un cronograma y se abren las escuelas sin las condiciones mínimas. También me envían memes simpáticos y frases certeras de Arturo Jauretche.
Todo eso es cierto y mi ex, que tiene más de 70 y es médica, nunca consiguió registrarse ni en los teléfonos ni en la web de la CABA.
Pero nada de eso me justifica. Por el contrario, debilita mi reclamo de un trato igualitario y de cuidado especial a los más7 vulnerables. Lo más decente que se me ocurre es reconocerlo y pedir perdón.
El único consuelo es constatar cuánta gente digna y pura nos rodea y no nos habíamos dado cuenta.
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tn
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