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Guerra de monedas: Ahora India baja la tasa y Trump pide a la Fed que reaccione

La tensión se intensifica en el mundo. China vuelve a devaluar, mientras que Nueva Zelanda y Tailandia siguen los pasos de India.

La llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China  ya está ingresando en una nueva fase de competencia de monedas a nivel mundial. Los bancos centrales de Nueva Zelanda, India y Tailandia decretaron un recorte en sus tasas de interés mucho mayor al esperado por el mercado y profundizan la tendencia global de flexibilización monetaria.

Tailandia aplicó su primera baja desde el 2015 con un ajuste de 25 puntos básicos, en India alcanzó los 35 puntos, mientras que en Nueva Zelanda llegó a 50 puntos, el doble de lo esperado que coloca a su tasa en el mínimo histórico del 1%.

Por su parte, tras el gesto de estabilización del martes frente a las acusaciones de “manipulación cambiaria”, China volvió a dejar correr su moneda para fijar un precio de referencia de 6,99 por dólar. No obstante, al permitir una oscilación de hasta un 2% frente a este valor, el yuan se debilitó aún más hasta llegar a los 7,06.

Los acontecimientos enfurecieron al presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien volvió a culpar a la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). “Nuestro problema no es China: somos más fuertes que nunca, el dinero se está derramando en los Estados Unidos, mientras que China está perdiendo compañías por miles y su moneda está bajo asedio. Nuestro problema es la Reserva Federal”, subrayó.

“Son demasiado orgullosos de admitir su error (de subir las tasas el año pasado). Deben recortar las tasas con más fuerza y rapidez. Tienen que entender que estamos compitiendo contra otros países que quieren sacar ventaja a costa nuestra”, cuestionó.

Si bien Powell siempre buscó remarcar su independencia frente a la Casa Blanca, la mayoría de los analistas del mercado descuenta un inminente ajuste adicional a partir de los recientes sucesos y la presión de Trump. De hecho, Goldman Sachs otorgó un 90% de posibilidades a una baja de tasa en septiembre: 75% a un ajuste de 25 puntos básicos y un 15% a uno de 50 puntos.

Frente a este panorama de guerra de tasas y monedas, las principales plazas bursátiles internacionales abrieron en picada. A su vez, el temor a la continuidad de esta escalada derivó en un flight to quality para buscar refugio en los activos considerados más seguros.

Así, el oro superó el precio máximo en seis años al saltar a los 1.500 dólares por onza, en cuanto que los bonos del Tesoro de los Estados Unidos a diez años rinden un 1,63% por su mayor demanda, cuando hace sólo una semana lo hacían al 2,05%.

Estas señales de que los inversores proyectan un crecimiento más débil y un recorte de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal también se reflejan en los principales commodities. El Brent se desploma a los 56 dólares -muy lejos de los 73 que cotizaba en mayo o los 67 de hace menos de un mes- dado que el mercado espera que los dos mayores compradores de crudo del mundo se vean afectados por estas disputas y disminuyan su ritmo de crecimiento.

Por otro lado las preocupaciones sobre el crecimiento económico global aumentaron con el dato de producción industrial de junio en Alemania, que marcó una caída de 1,5% mes a mes frente a la caída estimada por el consenso de los analistas de 0,5%.

En consecuencia, el rendimiento del bono del Tesoro de Alemania (Bund) a 10 años cayó a un nuevo mínimo histórico de -0,6%. En el medio de esta dinámica, aproximadamente un tercio de los bonos soberanos de países desarrollados en circulación exhibe rendimiento negativo.

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LPO
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