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ILUMINADO POR EL ARTE: JUAN OLMEDO

Recientemente mudado de su viejo taller de la calle Mujica hoy se encuentra en unos de los galpones del ferrocarril, calle Malvinas y Bolívar, casualidad o destino vaya a saber transita por el mismo lugar que su Maestro Carlos Regazzoni pagado a una estación de trenes, apasionado ferroviario.

Juan Bautista Olmedo, nacido en la ciudad de Lamadrid en el año 1973, ya hace diez años que se nota un franco crecimiento como artista y su nombre al igual que su obra toma fuerza en nuestra ciudad.

Recientemente mudado de su viejo taller de la calle Mujica hoy se encuentra en unos de los galpones del ferrocarril, calle Malvinas y Bolívar, casualidad o destino vaya a saber transita por el mismo lugar que su Maestro Carlos Regazzoni pagado a una estación de trenes, apasionado ferroviario.

Olmedo ya tiene su lugar en el circuito del arte local también con varias obras de importantes características en ciudades como Líbano, Lamadrid, Laprida y La Plata, entre otras.

 

DIEZ AÑOS

“He trabajado duro, no es fácil la vida de artista pero es una decisión que tome hace ya diez años y sabía que es duro vivir del arte porque nadie te regala nada.

A veces noto que he crecido a nivel local, por ahí me falta un montón de tiempo, dicen que los proyectos en diez años o funcionan o funcionan, siento a mi manera que diez años no son nada.

Tengo que seguir trabajando para formar una identidad para poder vivir principalmente que es el arte y poder vivir del arte. Vivir cómodamente del arte, no es que quiera hacer dinero, sino vivir tranquilo. Yo tengo hijos y quiero poder darles lo que necesitan nada más. Soy feliz haciendo lo que me gusta: creando.

Cada uno elige en la vida hacer lo que le gusta, yo en este caso hacia otra cosa hace diez años, pero siempre lo que tenía adentro mío era poder crear y lo hago.

El arte, si vos perseveras, queda en la gente; si haces un trabajo medianamente bueno también. Ya ha pasado con artistas que pasaron toda su vida creando y sufriendo y después que murieron se los valoró”.

 

QUÉ ES LO QUE QUIERE EL ARTISTA

“Primeramente expresarse, y de alguna forma tenés un dialogo, por ejemplo yo vengo acá donde estoy instalando mi taller, no me trato con los vecinos todavía, pero empezar a hacer cosas: exponer una obra en la calle, estás haciendo ya un trabajo colectivo y de alguna forma entablas un dialogo con la comunidad, eso es lo que te hablo de identidad.

Por ahí viene gente que dice: yo no lo conozco, pero sí me conocen por mi obra y ahí se empieza a armar un diálogo y hacerse conocido por lo que uno hace.

A la gente le importa cuando ven que seguís trabajando, metiéndole ganas. Cuando trabajas un año, o dos, y después desapareces ya no te toman seriamente. Hay mucha gente que ve el sacrificio que hago, yo no voy a decir que es bueno el trabajo que hago, pero debe servir”.

VIVIR DEL ARTE

“Me siento mucho más seguro; ahora da la casualidad que me tengo que mudar de taller, yo en ese tiempo que tenía que conseguir un taller nadie me daba un espacio porque no tenés un proyecto atrás que te avale. Ahora sí, en diez años tengo un proyecto, acá esta la carta que me avala, es mucho más fácil conseguir cosas, me acaban de dar este lugar que para mí es importante. Si tengo que salir a pagar para poner un taller hoy no sé si podría porque vivir del arte hoy es muy difícil, ahora sobrevivimos.

Yo trabajé con Carlos Regazzoni y empecé con el ensamble de piezas. Pero existen distintas etapas: ahora estoy trabajando con chapa batida, voy haciendo técnicas nuevas, por ejemplo los premios que entregó la Asociación Empleados de Comercio los elabore con una nueva técnica que voy descubriendo a medida que voy trabajando, descubriendo materiales, descartando y eso me enriquece mucho.

En algún momento hice muestras de mis trabajos en forma itinerante, hoy no se da la situación. Hay invitaciones para hacer muestras colectivas pero hoy yo no tengo la necesidad que tal vez tenga otro chico que no tenga un espacio donde exponer su obra, yo ahora tengo mi lugar entonces casi que no necesito, salvo que sea afuera en otra ciudades, pero se están desarrollando muchas muestras de arte en forma colectiva.

Si me interesaría armar una muestra completa con varias obras, alguna vez lo hice; pero en este momento no se puede porque esta difícil la situación pero estoy abierto y me iría a exponer”.

EL ARTISTA Y LA OBRA

“Yo estoy buscando un lenguaje todavía, no sé si la gente se dará cuenta si ve una escultura que es mía. Estoy descubriendo cosas en la técnica, poner simbología mía, por ejemplo, ahora estoy usando mucho los círculos, es una búsqueda constante.

Cuando digo que busco una identidad es en la obra y yo, a Olmedo tal vez lo conozcan.

En las obras grandes me siento más cómodo, te da fuerzas. A mí me gustan los fierros pesados, la escultura grande, no por el ego; supongamos la obra de Salamone: si la hubiera hecho de dos metros no sería tan imponente y pasaría desapercibida”.

El ARTE Y LOS GOBIERNOS

“Casi todos los gobiernos no tienen proyectos culturales pero si vas te dan el apoyo si pueden; aunque debería ser al revés, es decir, el proyecto lo debería tener el gobierno y convocar a los artistas.

Acá en este nuevo lugar voy a tratar de hacer algunos talleres pero después quiero convocar a otros colegas y que se dé un trabajo más fluido entre la parte plástica, dibujo, pintura y hacer un trabajo más colectivo.

Voy a hacer una muestra en septiembre y la muestra inauguración seguramente será una muestra colectiva.

Actualmente estoy haciendo un proyecto para el municipio para hacer una escultura en Cacharí que ya está el boceto listo para la instalación en una plaza.

En Malvinas y Bolívar donde está el taller hace meses que estoy trabajando, recuperando el lugar que estaba abandonado y si tengo suerte para septiembre voy a inaugurar”.

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